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Capítulos del libro el Eclesiastés en el Antiguo Testamento de la Biblia

 

 

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LA BIBLIA - Antiguo Testamento - Eclesiastés

 

 

       

El Eclesiastés ("congregador"), también conocido como "Libro del Predicador", es un libro del Antiguo Testamento de la Biblia y del Tanaj, perteneciente al grupo de los denominados Libros Sapienciales o Didácticos, o Ketuvim. En el ordenamiento de la Biblia, Eclesiastés sigue a los Proverbios y precede al Cantar de los Cantares, mientras que en el Tanaj se encuentra entre estos dos mismos libros, pero en orden inverso: le antecede el Cantar de los Cantares, y le sucede el de Proverbios.
Eclesiastés es un libro postexílico, cuyo autor se llama a sí mismo "Hijo de David" y "Rey de Jerusalén" (Eclesiastes 1:12), atribuido tradicionalmente, al igual que el Libro de Proverbios, al rey Salomón. A pesar de ello, hoy se cree que se trata solo de figuras retóricas y no de una verdad histórica, entre otras cosas porque era habitual atribuir a Salomón cualquier obra filosófica eminente de la que se desconocía su autor —como lo era también, atribuir a David cualquier pieza lírica en el mismo caso—, y porque el estilo literario y el uso de la lengua lo ubica en tiempo de los persas de Ciro. Esto quiere decir que los estudiosos no creen que el libro haya sido compuesto ni por un rey de Jerusalén de la Casa de David ni por un hijo de éste, y por tanto, antepasado de Jesucristo.

El autor parece un hombre incuestionablemente ilustrado, un judío palestino que pertenece al grupo de los sabios. Como todos sus colegas, Kohélet conoce lo que pasa fuera de las fronteras de Israel, ha viajado y ha estado en profundo y prolongado contacto con el helenismo. Aunque esto es claro, mucho más difícil resulta establecer con cuál de las tres grandes corrientes de pensamiento helénico comulga o simpatiza: no se sabe si fue cínico, epicúreo o estoico.

Por otra parte, las contradicciones del libro postulan la teoría de que pudo haber dos autores: uno imbuido de una filosofía pesimista y existencial y otro que intentó suavizar esa doctrina añadiendo meditaciones más positivas.

Tanto Siegfried como Podechard sostienen que el libro estaría compuesto por una base original a la que se han ido añadiendo diversas partes. Ya el epílogo, por el modo en que menciona al autor, sería de redacción posterior. Otros refranes que echan mano de cierta métrica muestran quizás la intervención de otro autor. Sin embargo, los indicios no son suficientes todavía como para afirmar con certeza la diversidad de autores.

El narrador se presenta a sí mismo como un buscador de la sabiduría, y para ello pasa por distintas fases en las que se pone a prueba para conocerse mejor y averiguar qué es lo "bueno" para el hombre. El enfoque del protagonista es quizás el más cercano al fatalismo y al estoicismo filosóficos de toda la Biblia, aunque continuamente Kohélet remite en última instancia a Dios como fuente última de sentido de la vida.

El sentido de la existencia es el centro de las reflexiones de Kohélet. En un principio se dedica a disfrutar al máximo de los placeres; más adelante intenta saber todo lo que es posible saber. Luego medita sobre los límites de la vida, la muerte y el final; incluso toca temas de vigencia permanente, como la injusticia humana, política y social, y en muchas de sus frases se trasluce un relativismo del esfuerzo del hombre frente a la inevitabilidad de la vida y de la muerte, así como de los sufrimientos y penurias, destacando también el aparente triunfo del malvado y de la injusticia frente al aparente fracaso de los honrados y justos.

Al plantearse el mismo problema que el libro de Job («¿Hay en este mundo sanción para el Mal y recompensa para el Bien?»), llega, al igual que el autor de ese libro, a una respuesta negativa. El motivo en Kohélet es que la realidad contradice las soluciones propuestas, y llega a estas conclusiones en términos mucho más "populares" y menos "académicos" que Job. Con frecuencia, Eclesiastés prueba sus afirmaciones por el absurdo: lo que sucedería si fuera cierta la contraria es imposible.

 

 

   
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