Descubra el contenido, versículos clave y reflexiones de cada capítulo de Ezequiel.
Ezequiel ve los querubines y la gloria de Dios junto al río Quebar.
«Como el aspecto del arco iris que aparece en las nubes, así era el resplandor alrededor» — Ezequiel 1:28
Reflexión: La gloria de Dios es indescriptible.
Dios envía a Ezequiel a los rebeldes; come el rollo.
«Hijo de hombre, come lo que hallas; come este rollo y ve y habla a la casa de Israel» — Ezequiel 2:8
Reflexión: La palabra de Dios debe ser interiorizada antes de ser compartida.
Ezequiel es constituido atalaya; responsable de advertir.
«Al que yo envío, ve; y lo que yo te mando, dirás» — Ezequiel 3:4
Reflexión: Somos responsables de compartir la advertencia.
Ezequiel representa el sitio de Jerusalén con ladrillos y raciones.
«Acuéstate sobre tu lado izquierdo y pon sobre él la maldad de la casa de Israel» — Ezequiel 4:4
Reflexión: Dios usa señales para comunicar juicio.
El cabello rapado repartido simboliza el juicio.
«Una tercera parte de ti morirá de pestilencia» — Ezequiel 5:12
Reflexión: El pecado tiene consecuencias graves.
Los montes serán desolados por la idolatría.
«Sabréis que yo soy Jehová, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos» — Ezequiel 6:13
Reflexión: Dios es conocido hasta en el juicio.
El fin viene sobre la tierra; la violencia y el orgullo cesarán.
«El día viene; la destrucción de Jehová está cercana» — Ezequiel 7:10
Reflexión: El día de Jehová será repentino.
Ezequiel ve abominaciones en el templo de Jerusalén.
«¿Has visto lo que hacen? Grandes abominaciones hace la casa de Israel» — Ezequiel 8:6
Reflexión: Dios ve la hipocresía religiosa.
Los que gimen por las abominaciones son marcados; los demás ejecutados.
«Pasa por medio de la ciudad y pon una señal en la frente de los que gimen y claman» — Ezequiel 9:4
Reflexión: Dios protege al remanente fiel.
Los querubines y la gloria de Dios se alejan del templo.
«La gloria de Jehová se fue de sobre el umbral del templo» — Ezequiel 10:18
Reflexión: La gloria de Dios se aparta del pecado.
Los príncipes malvados serán juzgados; Dios dará un corazón nuevo.
«Les daré un solo corazón, y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos» — Ezequiel 11:19
Reflexión: La restauración viene por el Espíritu de Dios.
Ezequiel sale por un agujero como señal del exilio de Sedequías.
«Sedequías no verá Babilonia aunque allí morirá» — Ezequiel 12:13
Reflexión: Las profecías de Dios se cumplen.
Ay de los profetas locos que profetizan de su propio corazón.
«Los profetas de Israel profetizan mentira en mi nombre» — Ezequiel 13:6
Reflexión: Los falsos profetas serán desenmascarados.
Aunque Noé, Daniel y Job estuvieran, solo librarían sus vidas.
«Si hubiera en medio de ella Noé, Daniel y Job, solo ellos vivirían» — Ezequiel 14:20
Reflexión: Cada uno es responsable ante Dios.
Jerusalén como vid inútil para el fuego.
«¿Qué es el leño de la vid más que cualquier otro leño?» — Ezequiel 15:2
Reflexión: La productividad es la evidencia del valor.
Jerusalén es la esposa infiel que Dios adornó y restaurará.
«Pero confiaste en tu hermosura y te prostituiste» — Ezequiel 16:15
Reflexión: Dios nos adorna con gracia; no debemos ser infieles.
Dos águilas y una vid; el reino de Israel será plantado.
«Plantaré yo en monte alto, y echará ramas y dará fruto» — Ezequiel 17:22
Reflexión: Dios planta y hace crecer su reino.
El alma que peque, esa morirá; el hijo no carga la maldad del padre.
«El alma que peque, esa morirá» — Ezequiel 18:4
Reflexión: Cada persona es responsable de sus propios pecados.
Leona y leoncillos; la gloria de Israel es destruida.
«¿Qué es tu madre? Una leona entre leones» — Ezequiel 19:2
Reflexión: El liderazgo corrompido trae lamento.
Desde Egipto Israel se rebeló; pero Dios actúa por su nombre.
«Vivo yo, dice Jehová, que no os dejaré preguntar» — Ezequiel 20:3
Reflexión: Dios actúa por la gloria de su nombre.
La espada desenvainada contra Jerusalén y Amón.
«Afilada está la espada; pulida está para que resplandezca» — Ezequiel 21:9
Reflexión: La palabra de Dios es espada de juicio.
Líderes, sacerdotes y pueblo son corruptos.
«El pueblo de la tierra oprime con violencia y comete robo» — Ezequiel 22:29
Reflexión: La corrupción en todos los niveles trae juicio.
Samaria y Jerusalén como hermanas adúlteras.
«Aholá se prostituyó siendo mía, y se enamoró de sus amantes» — Ezequiel 23:5
Reflexión: La infidelidad espiritual trae juicio.
Jerusalén como olla hervida; muerte de la esposa de Ezequiel.
«Hijo de hombre, con herida de un golpe quitaré de ti el deseo de tus ojos» — Ezequiel 24:16
Reflexión: A veces Dios pide sacrificios dolorosos.
Las naciones vecinas serán juzgadas por su odio a Israel.
«Por cuanto disteis palmadas y golpeasteis con el pie» — Ezequiel 25:6
Reflexión: Dios juzga a los que se alegran del mal de su pueblo.
Tiro será destruida; las naciones temblarán.
«Yo estoy contra ti, oh Tiro; haré subir contra ti muchas naciones» — Ezequiel 26:3
Reflexión: El comercio orgulloso caerá.
Tiro como nave espléndida que naufraga.
«Tiro, tú que habitas a la entrada del mar, eres mercader de los pueblos» — Ezequiel 27:3
Reflexión: La riqueza material no perdura.
El rey de Tiro en Edén; Satanás tipificado; restauración de Israel.
«Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría y perfecto en hermosura» — Ezequiel 28:12
Reflexión: El orgullo llevó a la caída a Satanás.
Egipto es un gran monstruo que será pescado; 40 años de desolación.
«Yo estoy contra ti, Faraón, gran dragón que yaces en medio de tus ríos» — Ezequiel 29:3
Reflexión: Dios humilla a los orgullosos.
El día de Jehová sobre Egipto; las espadas de Babilonia.
«Haré que se espanten los corazones de muchos pueblos» — Ezequiel 30:13
Reflexión: Dios usa naciones para ejecutar juicio.
Asiria fue como cedro en el Líbano; Egipto seguirá su caída.
«¿A quién te has comparado en gloria y grandeza entre los árboles del Edén?» — Ezequiel 31:18
Reflexión: La grandeza sin Dios termina en caída.
Egipto baja al Seol con las naciones.
«Allí está Asiria con toda su multitud; alrededor de él están sus sepulcros» — Ezequiel 32:22
Reflexión: El poder humano termina en la tumba.
El atalaya es responsable de advertir; Dios no quiere la muerte del impío.
«Vivo yo, dice Jehová, que no quiero la muerte del impío, sino que se aparte de su camino y viva» — Ezequiel 33:11
Reflexión: Dios desea el arrepentimiento.
Ay de los pastores que se apacientan a sí mismos; Dios es el pastor verdadero.
«Yo apacentaré a mis ovejas, y haré que se acuesten» — Ezequiel 34:15
Reflexión: Cristo es el buen pastor.
Edom será desolada por su violencia contra Israel.
«Por cuanto tuviste enemistad perpetua, te entregaré en manos de la espada» — Ezequiel 35:5
Reflexión: La enemistad contra el pueblo de Dios trae juicio.
Los montes de Israel serán restaurados; corazón nuevo y Espíritu Santo.
«Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros» — Ezequiel 36:26
Reflexión: Dios renueva el corazón por su Espíritu.
Los huesos secos cobran vida; Israel será restaurado.
«¿Vivirán estos huesos? Señor Jehová, tú lo sabes» — Ezequiel 37:3
Reflexión: Dios puede traer vida de la muerte.
Gog de Magog atacará a Israel restaurado.
«Vendrás de tu lugar, del norte, tú y muchos pueblos contigo» — Ezequiel 38:15
Reflexión: Dios protegerá a su pueblo en los últimos días.
Gog es derrotado; Israel será purificado.
«Derramaré mi Espíritu sobre la casa de Israel» — Ezequiel 39:29
Reflexión: La victoria final es de Dios.
Ezequiel ve el nuevo templo; medidas del muro y las puertas.
«Puso su atención y miró, y he aquí la gloria de Jehová» — Ezequiel 40:4
Reflexión: Dios tiene un plan de restauración.
Medidas del templo; santuario, lugar santísimo y laterales.
«El altar de madera era de tres codos de alto» — Ezequiel 41:22
Reflexión: La casa de Dios tiene orden y propósito.
Cámaras de los sacerdotes y medidas exteriores.
«Estas son las cámaras para los sacerdotes» — Ezequiel 42:13
Reflexión: Dios provee lugares de servicio.
La gloria de Jehová llena el templo; el altar del holocausto.
«Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono» — Ezequiel 43:7
Reflexión: La gloria de Dios llena su casa.
Instrucciones para sacerdotes y príncipes en el nuevo templo.
«Ellos entrarán en mi santuario y se acercarán a mi mesa» — Ezequiel 44:16
Reflexión: Dios establece orden en su adoración.
División de la tierra y ofrendas al príncipe.
«Jehová es justicia» — Ezequiel 45:9
Reflexión: La justicia es el fundamento del reino.
Instrucciones para el sábado y las fiestas.
«El pueblo de la tierra adorará delante de Jehová» — Ezequiel 46:3
Reflexión: La adoración debe ser ordenada.
Agua que fluye del templo y sana todo a su paso.
«Todo ser viviente que se mueva por dondequiera que entren los ríos vivirá» — Ezequiel 47:9
Reflexión: Cristo es el agua viva que da vida.
Las tribus reciben su herencia; la ciudad se llamará «Jehová está allí».
«El nombre de la ciudad desde aquel día será: Jehová está allí» — Ezequiel 48:35
Reflexión: Dios mora con su pueblo para siempre.