Hebreos 1: Cristo Superior a los Ángeles
Dios habló por el Hijo; Él es superior a los ángeles.
«Siendo el resplandor de su gloria y la imagen misma de su sustancia» — Hebreos 1:3
Reflexión: Cristo es la gloria de Dios.
Nuevo Testamento — 13 capítulos
Hebreos presenta a Cristo como superior a los ángeles, a Moisés y al sacerdocio levítico. Explica el nuevo pacto y exhorta a la perseverancia en la fe. Como dice Hebreos 4:16, «Acerquémonos con confianza al trono de la gracia para alcanzar misericordia».
Hebreos presenta a Cristo como el sumo sacerdote perfecto y superior a todo el sistema del Antiguo Testamento.
Descubra el contenido, versículos clave y reflexiones de cada capítulo de Hebreos.
Dios habló por el Hijo; Él es superior a los ángeles.
«Siendo el resplandor de su gloria y la imagen misma de su sustancia» — Hebreos 1:3
Reflexión: Cristo es la gloria de Dios.
No descuidemos la salvación; Cristo se humilló para probar la muerte por todos.
«¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?» — Hebreos 2:6
Reflexión: Dios se acuerda del hombre.
Cristo es fiel como Hijo sobre su casa; nosotros somos su casa.
«Cristo es fiel como Hijo sobre su casa; la cual casa somos nosotros» — Hebreos 3:6
Reflexión: Somos la casa de Dios.
Entrad en el reposo; la palabra de Dios es viva y eficaz.
«La palabra de Dios es viva y eficaz, más cortante que toda espada de dos filos» — Hebreos 4:12
Reflexión: La palabra de Dios penetra el corazón.
Cristo fue designado sacerdote según el orden de Melquisedec.
«Aprendió obediencia por lo que padeció» — Hebreos 5:8
Reflexión: El sufrimiento enseña obediencia.
Avancemos a la perfección; la promesa segura; el ancla del alma.
«Tenemos como ancla del alma, segura y firme» — Hebreos 6:19
Reflexión: La esperanza en Cristo es ancla segura.
Melquisedec era tipo de Cristo; Cristo es sacerdote para siempre.
«Cristo, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable» — Hebreos 7:24
Reflexión: Cristo es sacerdote eterno.
Cristo es mediador de un mejor pacto; Dios pondrá su ley en el corazón.
«Pondré mis leyes en la mente de ellos y las escribiré en sus corazones» — Hebreos 8:10
Reflexión: El nuevo pacto es interno.
El santuario terrenal era figura; Cristo entró en el cielo con su propia sangre.
«Cristo entró en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios» — Hebreos 9:24
Reflexión: Cristo intercede por nosotros.
Cristo se ofreció una vez para siempre; acerquémonos con corazón sincero.
«Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe» — Hebreos 10:22
Reflexión: Acercarse a Dios con fe sincera.
La fe es la certeza de lo que se espera; por ella los antepasados obtuvieron aprobación.
«Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve» — Hebreos 11:1
Reflexión: La fe es certeza de lo invisible.
Puestos los ojos en Jesús; el Señor disciplina a los que ama.
«Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe» — Hebreos 12:2
Reflexión: Jesús es el autor de nuestra fe.
Amor fraternal; no os olvidéis de la hospitalidad; Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre.
«Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos» — Hebreos 13:8
Reflexión: Cristo es eterno e inmutable.