Descubra el contenido, versículos clave y reflexiones de cada capítulo de Isaías.
Dios llama a los cielos y la tierra como testigos contra Israel.
«Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos» — Isaías 1:18
Reflexión: Dios ofrece perdón al arrepentido.
Todos los pueblos fluirán al monte de Jehová en los últimos días.
«Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos» — Isaías 2:4
Reflexión: La paz mundial solo vendrá cuando Dios reine.
Dios quita el sustento y el apoyo de Judá por su rebelión.
«Los que guían a este pueblo lo extravían» — Isaías 3:12
Reflexión: Los malos líderes llevan al pueblo al error.
En aquel día el Renuevo de Jehová será hermoso.
«El Renuevo de Jehová será hermoso y glorioso» — Isaías 4:2
Reflexión: Dios preserva un remanente santo.
Israel es la viña de Dios que produjo uvas silvestres.
«¿Qué más se podía hacer a mi viña que yo no haya hecho?» — Isaías 5:4
Reflexión: Dios espera fruto de su pueblo.
Isaías ve la gloria de Dios y es comisionado.
«Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria» — Isaías 6:3
Reflexión: La visión de la santidad de Dios transforma.
Dios da señal a Acaz: una virgen concebirá.
«He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel» — Isaías 7:14
Reflexión: Cristo es Emanuel, Dios con nosotros.
Isaías advierte sobre la invasión asiria.
«Atad el testimonio, sella la ley entre mis discípulos» — Isaías 8:16
Reflexión: La palabra de Dios es nuestro testimonio.
Un niño nos ha nacido; el gozo del pueblo liberado.
«Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro» — Isaías 9:6
Reflexión: El Mesías reina con justicia.
Asiria es instrumento del juicio de Dios, pero será castigada.
«¿Se gloriará el hacha contra el que corta con ella?» — Isaías 10:15
Reflexión: Dios usa naciones para su propósito.
Del tronco de Isaí brotará un vástago; el reino de paz del Mesías.
«Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará» — Isaías 11:6
Reflexión: El reino del Mesías traerá paz perfecta.
El pueblo redimido alabará a Dios.
«He aquí Dios es mi salvación; confiaré y no temeré» — Isaías 12:2
Reflexión: Dios es nuestra salvación.
Dios destruirá a Babilonia en el día de su ira.
«Clamad, porque cerca está el día de Jehová» — Isaías 13:6
Reflexión: El orgullo de Babilonia será humillado.
Caída del rey de Babilonia; ¡cómo caíste del cielo, Lucero!
«¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana!» — Isaías 14:12
Reflexión: El orgullo precede a la caída.
Juicio sobre Moab por su orgullo.
«El corazón de Moab clama» — Isaías 15:5
Reflexión: Dios juzga a las naciones.
Moab busca protección en Judá; juicio inminente.
«El trono sea establecido en misericordia» — Isaías 16:5
Reflexión: Buscad refugio en Dios.
Juicio sobre Siria e Israel.
«En aquel día el hombre mirará a su Hacedor» — Isaías 17:7
Reflexión: En el juicio, los hombres buscarán a Dios.
Ay de la tierra que está al otro lado de los ríos de Etiopía.
«Vosotros, todos los moradores del mundo, cuando se levante bandera, mirad» — Isaías 18:3
Reflexión: Dios observa desde su morada.
Egipto será castigado; después será sanado y bendecido.
«Bendito sea mi pueblo Egipto» — Isaías 19:25
Reflexión: Dios bendice incluso a las naciones que castiga.
Isaías anda desnudo como señal del cautiverio.
«Así llevará el rey de Asiria a los cautivos de Egipto» — Isaías 20:4
Reflexión: Las señales proféticas comunican el mensaje de Dios.
Caída de Babilonia anunciada.
«Cayó, cayó Babilonia» — Isaías 21:9
Reflexión: Las profecías de juicio se cumplen.
El valle de la visión; Sebna es reemplazado por Eliaquim.
«Quitaré la llave de la casa de David de sobre su hombro» — Isaías 22:22
Reflexión: Cristo tiene la llave de David.
Tiro será destruida después de 70 años.
«En aquel día será olvidada Tiro por 70 años» — Isaías 23:15
Reflexión: El comercio sin Dios cae.
La tierra será desolada por el pecado de sus habitantes.
«La tierra será enteramente vaciada y saqueada» — Isaías 24:3
Reflexión: El pecado trae juicio universal.
Dios destruirá la muerte y enjugará toda lágrima.
«Destruirá a la muerte para siempre; enjugará Jehová toda lágrima» — Isaías 25:8
Reflexión: Dios vencerá la muerte.
Confianza en Dios; paz al que confía.
«Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera» — Isaías 26:3
Reflexión: La paz perfecta viene de confiar en Dios.
Israel será restaurado y fructífero.
«En aquel día cantarán a la viña del vino rojo» — Isaías 27:2
Reflexión: Dios restaura a su pueblo.
Los líderes ebrios de Efraín; la piedra angular en Sión.
«He aquí que yo he puesto en Sión por fundamento una piedra, piedra probada» — Isaías 28:16
Reflexión: Cristo es la piedra angular.
Jerusalén será sitiada, pero Dios la librará.
«Añadid más y más, porque ha cerrado los ojos de ellos» — Isaías 29:10
Reflexión: Dios esconde y revela según su voluntad.
Israel busca ayuda en Egipto; Dios quiere que confíen en Él.
«En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza» — Isaías 30:15
Reflexión: La fortaleza está en la quietud y la confianza.
Dios defenderá a Jerusalén como ave que protege su nido.
«Como las aves que vuelan, así amparará Jehová a Jerusalén» — Isaías 31:5
Reflexión: Dios protege como ave a sus polluelos.
Un rey reinará con justicia; el Espíritu será derramado.
«Hasta que sobre nosotros sea derramado el Espíritu desde lo alto» — Isaías 32:15
Reflexión: El Espíritu de Dios trae paz y justicia.
El que anda en justicia verá al Rey en su hermosura.
«Tus ojos verán al Rey en su hermosura» — Isaías 33:17
Reflexión: Los justos verán la hermosura de Dios.
Dios ejecutará venganza sobre Edom.
«Con venganza viene Dios, con retribución de Dios» — Isaías 34:8
Reflexión: Dios venga a su pueblo.
El desierto florecerá; los redimidos volverán con gozo.
«Los redimidos de Jehová volverán y vendrán a Sión con alegría» — Isaías 35:10
Reflexión: Dios restaurará todo.
El rey asirio blasfema contra Dios.
«¿En quién confiáis para que os rebeléis contra mí?» — Isaías 36:5
Reflexión: Las amenazas humanas no son nada ante Dios.
Isaías profetiza; el ángel de Jehová mata a 185,000 asirios.
«Jehová de los ejércitos defenderá a Jerusalén» — Isaías 37:35
Reflexión: Dios defiende a los que confían en Él.
Ezequías se enferma; ora y Dios le añade 15 años.
«He oído tu oración y he visto tus lágrimas» — Isaías 38:5
Reflexión: Dios escucha la oración del afligido.
Ezequías muestra sus tesoros a Babilonia; Isaías anuncia el exilio.
«De tus hijos tomarán y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia» — Isaías 39:7
Reflexión: La vanidad trae consecuencias.
Consolad, consolad a mi pueblo; preparen el camino de Jehová.
«Los que esperan a Jehová renovarán sus fuerzas; levantarán alas como las águilas» — Isaías 40:31
Reflexión: Dios renueva las fuerzas de los que esperan.
Yo soy tu Dios; no temas; yo te sostengo.
«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios» — Isaías 41:10
Reflexión: Dios nos sostiene con su diestra.
El siervo escogido traerá justicia a las naciones.
«No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humea» — Isaías 42:3
Reflexión: El Mesías es manso y trae justicia.
No temas, porque te redimí; eres precioso ante mis ojos.
«Porque yo soy Jehová, tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador» — Isaías 43:3
Reflexión: Somos preciosos para Dios.
Yo soy el primero y el último; la locura de la idolatría.
«Yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí, y no me acordaré de tus pecados» — Isaías 44:22
Reflexión: Dios borra nuestros pecados.
Dios usa a Ciro para liberar a su pueblo.
«Yo soy Jehová, y no hay otro; no hay Dios fuera de mí» — Isaías 45:5
Reflexión: Dios controla la historia.
Los ídolos son llevados en bestias, pero Dios sostiene desde el vientre.
«Yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí» — Isaías 46:9
Reflexión: Dios nos sostiene toda la vida.
Babilonia será humillada por su orgullo y hechicería.
«Siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia» — Isaías 47:1
Reflexión: El orgullo será humillado.
Israel es testarudo, pero Dios los refina y no los destruye.
«Yo soy Jehová, tu Dios, que te enseña para tu provecho» — Isaías 48:17
Reflexión: Dios nos enseña para nuestro bien.
El siervo es luz a las naciones; Dios no olvida a Sión.
«¿Se olvidará la mujer de su niño? Aunque ella se olvide, yo nunca me olvidaré de ti» — Isaías 49:15
Reflexión: Dios nunca olvida a su pueblo.
El siervo da su espalda a los golpes; Dios lo ayuda.
«Jehová me dio lengua de sabios para saber hablar palabras al cansado» — Isaías 50:4
Reflexión: El Mesías sufrió voluntariamente.
Los que siguen la justicia miren a Abraham; los cielos serán renovados.
«Los cielos serán deshechos como humo, y la tierra como vestido se envejecerá» — Isaías 51:6
Reflexión: La salvación de Dios es eterna.
Despierta, Sión; ¡cuán hermosos son los pies del que trae buenas nuevas!
«¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas!» — Isaías 52:7
Reflexión: El evangelio trae buenas noticias.
El Mesías fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.
«Mas él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados» — Isaías 53:5
Reflexión: Cristo murió por nuestros pecados.
Canta, oh estéril; con misericordia eterna te he amado.
«Por un breve momento te abandoné, pero con gran misericordia te recogeré» — Isaías 54:7
Reflexión: El amor de Dios es eterno.
Venid a las aguas; buscad a Jehová mientras puede ser hallado.
«Venid a mí todos los que estáis sedientos; venid y comprad sin dinero» — Isaías 55:1
Reflexión: Dios ofrece salvación gratuita.
Los extranjeros y eunucos serán bienvenidos en la casa de Dios.
«Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos» — Isaías 56:7
Reflexión: La salvación es para todos.
Los justos perecen, pero entran en paz; Dios sana al contrito.
«Yo habito en la altura y la santidad, y también con el contrito y humilde» — Isaías 57:15
Reflexión: Dios habita con los humildes.
El ayuno que Dios escoge es soltar las ataduras de impiedad.
«¿No es más bien el ayuno que yo escogí desatar las ligaduras de impiedad?» — Isaías 58:6
Reflexión: El verdadero ayuno es justicia social.
Las manos están manchadas; el brazo de Jehová no se ha acortado.
«He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar» — Isaías 59:1
Reflexión: Dios puede salvar a pesar de nuestro pecado.
Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz.
«Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti» — Isaías 60:1
Reflexión: La gloria de Dios brilla sobre su pueblo.
El Espíritu de Jehová está sobre mí; me ha ungido para dar buenas nuevas.
«El Espíritu de Jehová está sobre mí, porque me ungió Jehová para dar buenas nuevas» — Isaías 61:1
Reflexión: Cristo cumplió esta profecía.
Por amor de Sión no callaré; será corona de gloria.
«Por amor de Sión no callaré, por amor de Jerusalén no descansaré» — Isaías 62:1
Reflexión: Dios intercede por su pueblo.
Dios viene de Edom con vestiduras teñidas de sangre.
«Yo que hablo en justicia, grande para salvar» — Isaías 63:1
Reflexión: Dios es justo y salva.
Oh, si rasgases los cielos y descendieras; todos somos como impureza.
«Somos arcilla, y tú el alfarero; obra de tus manos somos todos» — Isaías 64:8
Reflexión: Dios es nuestro alfarero.
Dios creará nuevos cielos y nueva tierra; el lobo y el cordero pacerán juntos.
«Crearé nuevos cielos y nueva tierra; de lo pasado no habrá memoria» — Isaías 65:17
Reflexión: Dios hará todo nuevo.
El cielo es mi trono; el que mira al pobre es bendito.
«Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí» — Isaías 66:22
Reflexión: La adoración a Dios será eterna.